RAZONES PARA UNA CIUDAD 30

16.01.2019

Reducir la velocidad a 30 km/h, puede disminuir el ruido del 33 al 6%

Bilbao o Madrid, entre otras, han sido las últimas ciudades en establecer un límite máximo de velocidad de 30 km/h en el 80% de sus calles (aquellas de un carril para casa sentido y de un solo carril). Estas iniciativas se suman a las de Valencia (en todo el centro histórico), Barcelona (en barrios como Ciutat Vella, Montjuic, Les Corts, Sarrià, Gràcia, Sant Andreu, Nou Barris...) o Sevilla (en el casco antiguo). También a la experiencia de Vitoria-Gasteiz, que recibió el premio Ciudad que Camina por su fuerte apuesta por las zonas 30, o San Sebastián, como municipio pionero en implantar soluciones con algunos proyectos de zonas 30.

Beneficios

Se trate de Zonas 30, Calles 30 o Ciudades 30 (exposición inferior), todas estas modalidades obedecen a los mismos objetivos: calmar el tráfico, conseguir reducir la accidentalidad, reducir el ruido ambiental, mejorar la calidad de vida y la movilidad de sus ciudadanos. Para que esto se consiga, la mayoría de expertos coinciden en que debe formar parte de una estrategia general de movilidad; ser aprobadas con el mayor consenso posible y venir acompañadas de otras medidas para reducir el número de vehículos privados en esas zonas.

Alfonso Gil, Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Bilbao, asegura que la adopción de esta medida, con el respaldo de todos los partidos políticos, ha sido tomada "para que en adelante caminar, pasear en bicicleta o utilizar el transporte público sean actividades más agradables". El director general de Gestión y Vigilancia de la Circulación en el Ayuntamiento de Madrid, Francisco López Carmona, por su parte, aclara en la capital se persiguen dos objetivos "han sido fundamentalmente de seguridad vial, pero también de convivencia vial".

Casos de éxito

Efectivamente, reducir la velocidad a 30 km/h tiene un efecto directo sobre la accidentalidad. Raquel Jara, desde su experiencia como perito médico, lo confirma: "En la mayoría de casos existe una relación directa entre la velocidad a la que se produce el impacto y lesiones corporales observadas". Y Carlos Arregui Dalmases, director general del Instituto de Investigación sobre Vehículos, Centro Zaragoza, corrobora que "si el atropello se produce a una velocidad de colisión de 50 km/h la probabilidad de supervivencia del peatón se sitúa aproximadamente en un 50%. En caso de producirse la colisión a 30 km/h dicha probabilidad de muerte se reduce 5 veces, hasta un 10%".

El Ayuntamiento de Irún (Guipúzcoa), que lo aplica desde 2011 en las principales calles y, desde 2013, en casi la totalidad, registró antes de ponerse en marcha esta medida, 400 accidentes de tráfico. En 2017, fecha del último balance, 158 siniestros sin ningún muerto o herido grave. En Pontevedra, desde 2012 -fecha en la que se aplicó esta medida en toda la ciudad-, no se ha producido ningún muerto en accidente.


Qué es zona 30, calle 30 y ciudad 30

La diferencia entre una Zona 30, una Calle 30 y una Ciudad 30, además del ámbito de aplicación de la reducción del límite máximo de velocidad de 50 a 30, es que en las primeras, en las Zonas 30, los peatones tienen prioridad respecto a otros modos de transporte, según explica Alfonso Sanz en su libro "Manual de movilidad peatonal. Caminar en la Ciudad".

¿A 30? ¿Por qué?

  • Para que los peatones y ciclistas se mezclen de forma segura con el tráfico motorizado, las velocidades deben mantenerse en torno a los 30 km/h.

  • Los sistemas de seguridad para peatones con que cuentan los vehículos son más eficaces a alrededor de 30-40 km/h.

  • A velocidades dentorno a los 30 km/h, se da con mayor frecuencia un "intercambio social" entre conductor y peatón, lo que parece contribuir a un comportamiento más seguro del conductor respecto de los peatones.

  • El riesgo de que un peatón muera en accidente de tráfico puede reducirse un 75% cuando el conductor opta por viajar a 40 km/h en lugar de a 50 km/h y en más del 90% cuando se opta por viajar a 30.

  • Los errores de juicio al cruzar una calle son similares para los adultos jóvenes y los ancianos cuando el tráfico circula a esta velocidad reducida, pero es 19 veces mayor en el caso de los mayores si la velocidad aumenta a 50 km/h.